Un total de 288 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico en Galicia durante 2005. El 38% de las víctimas tenía más de 50 años
De las 288 personas que perdieron la vida en Galicia en 2005, el 38% tenía mas de cincuenta años y muchas de ellas bebían habitualmente, según precisó hoy José Luis Ulla, jefe de la Guardia Civil de Tráfico. Ulla explicó que los conductores a partir de esa edad empiezan a tener limitaciones físicas y alegó que eso deben de tenerlo en cuenta a la hora de salir a la carretera.
Puntualizó que, «en muchos casos», los agentes constataron que «se trataba de personas que bebían asiduamente» pese a no estar dentro de la franja poblacional de la juventud. «Siempre ponemos el acento en los jóvenes debido a que dejan sus vidas en la carretera cuando acaban de comenzarlas, pero estos datos indican que no podemos olvidar a este otro segmento de la población», comentó.
Apuntó que uno de cada cuatro muertos no llevaba puesto el cinturón o el casco, y recordó que los carriles de adelantamiento son en algunos casos un «auténtico peligro». «De hecho, posiblemente sugeriremos que en la nacional sexta a su paso por A Coruña y en la vía rápida del Barbanza se supriman los carriles lentos porque estamos comprobando que ahí se generan muchos accidentes y es preferible que haya retenciones», abundó.
Ulla insistió en la necesidad de no correr en la carretera y de llevar puesto el cinturón de seguridad, porque, aclaró, «sin duda esto permitiría reducir un balance tan descorazonador como el del año que acaba de finalizar».
Puntualizó que, «en muchos casos», los agentes constataron que «se trataba de personas que bebían asiduamente» pese a no estar dentro de la franja poblacional de la juventud. «Siempre ponemos el acento en los jóvenes debido a que dejan sus vidas en la carretera cuando acaban de comenzarlas, pero estos datos indican que no podemos olvidar a este otro segmento de la población», comentó.
Apuntó que uno de cada cuatro muertos no llevaba puesto el cinturón o el casco, y recordó que los carriles de adelantamiento son en algunos casos un «auténtico peligro». «De hecho, posiblemente sugeriremos que en la nacional sexta a su paso por A Coruña y en la vía rápida del Barbanza se supriman los carriles lentos porque estamos comprobando que ahí se generan muchos accidentes y es preferible que haya retenciones», abundó.
Ulla insistió en la necesidad de no correr en la carretera y de llevar puesto el cinturón de seguridad, porque, aclaró, «sin duda esto permitiría reducir un balance tan descorazonador como el del año que acaba de finalizar».
R.