Galicia conserva sólo una tercera parte de las explotaciones ganaderas que existían hace una década. También se redujeron a la mitad los trabajadores del mar
El sector primario en Galicia (pesca, agricultura y ganadería) ha registrado un porcentaje alarmante y abrumador de pérdida de población activa. Así lo demuestra el hecho de que en la actualidad en el campo sólo queda la cuarta parte de los trabajadores de 1980 y tan sólo una tercera parte de las explotaciones agroganaderas que había hace una década. Igual suerte ha corrido el sector pesquero, ya en el que en los últimos 15 años se ha reducido casi a la mitad el número de personas que viven del mar.
En concreto, en 1995 el medio rural gallego contaba con 99.322 explotaciones agroganaderas. Diez años después, las granjas dedicadas a la producción láctea y de carne -el mayor sustento económico del medio rural- se han visto reducidas a 32.000 entre granjas lácteas y dedicada a la carne, un número que contrasta abrumadoramente con las 99.322 existentes en 1995, de las cuales 58.135 eran explotaciones de leche, de las que sólo quedan 15.000. Hace diez años, 41.000 personas vivían en Galicia de la actividad productiva vinculada con la pesca y marisqueo, hoy este número se ha visto reducido a 28.000 trabajadores. En la actualidad, el sector agroganadero gallego cuenta con unas 32.000 explotaciones,
Esta brusca caída de población ocupada en el sector primario tiene como principal causa la falta de relevo generacional. Administración y sindicatos coinciden en unas condiciones socioeconómicas nada atractivas que desaniman a los gallegos más jóvenes a decidirse a vivir de estas actividades que, de momento, no garantizan una calidad
de vida equiparable a otros sectores. Para mejorar esta situación e incentivar nuevas reincorporaciones, las consellerías de Pesca y Medio Rural ha anunciado medidas para
poner freno a esta sangría de pérdida de profesionales. Para ello, ambas consideran necesario la incorporación de gente joven a estas actividades que garanticen el relevo generacional.
En en el caso del sector agroganadero la consellería que dirige Alfredo Suárez Canal se ha marcado como "principal reto" para esta legislatura la incorporación laboral de 5.000 jóvenes, para ello levará a cabo una serie de medidas que recogerá el Plan de Dinamización que contará con una partida de 30 millones de euros. Para conseguir incentivar a los jóvenes y, sobre todo, alcanzar los 5.000 que Medio Rural tiene como objetivo incorporar a la actividad agroganadera y forestal de Galicia en estos próximos cuatro años, la consellería pondrá en marcha a partir de este año una serie de medidas entre las que se contempla abrir una línea de ayudas que faciliten a los jóvenes poder iniciar una actividad económica en el medio rural y, de este modo, se fije población, ya que tal y como advierten los sindicatos y la propia consellería, además del cierre de explotaciones, el campo se está desertizando ante la huida de población a ciudades y periferias urbanas. Otra línea de actuaciones se pondrán en marcha este mismo
año e irán encaminadas a dotar a los habitantes del medio rural de acceso a servicios, equiparables a los que ofrecen las áreas urbanas. En este paquete de medidas está incluido el acceso a las nuevas tecnologías para que puedan servir como fuente de empleo en el rural, "para que también puede ser base de actividades punteras", destacó
este alto cargo de Medio Rural.
Por su parte, el departamento que dirige Carmen Gallego apuesta por la formación e incentivar la negociación de convenios colectivos que establezcan mejoras laborales y cuyas condiciones actuales están provocando que los armadores no cuenten con tripulación gallega dispuesta a enrolarse y hayan tenido que recurrir a tripulación inmigrante.
Una de las cuestiones en las que inciden los sindicatos es la necesidad de medidas que "dignifiquen" la profesión. Unións Agrarias reconoce que es difícil el relevo generacional en un sector que en pleno Siglo XXI "no cuente todavía con horarios, ni vacaciones, ni
tiempo para ocio". Por ello, la Consellería de Medio Rural estudia la posibilidad de
impulsar la creación de empresas de servicios que ofrezcan personal cualificado que pueda sustituir a los propietarios de explotaciones agroganaderas en sus labores y, poder así, disfrutar de tiempo libre. Así lo anunció el titular de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, quien avanzó la formación de mas agentes que estén dispuestos y
"suficientemente capacitados" para sustituir a los titulares de las explotaciones "en sus necesidades de tiempo libre.
Actualmente, ya existen 18 trabajadores preparados para desarrollar este tipo de tareas de sustitución en explotaciones agroganaderas en Galicia. No obstante, Medio Rural estudia la posibilidad de aumentar no sólo este número sino de impulsar la creación de empresas de servicios para este fin y se produzcan sustituciones "más estables".
La misma pérdida de población activa ha registrado el sector pesquero en la última década y una falta de relevo generacional que el sindicato CC OO atribuye a las condiciones sociolaborales "cercanas a la esclavitud" y que ha propiciado que el "40%" de la tripulación de embarcaciones gallegas esté integrada por inmigrantes, "cuya situación les obliga a aceptar condiciones laborales mucho más en precario".
La Consellería de Pesca también es consciente de esta situación y por ello tienen preparada una batería de medidas para que los profesionales del sector trabajen en condiciones "dignas". Para ello, incentivará la negociación de convenios colectivos para conseguir una regulación laboral que "garantice tanto los derechos de los trabajadores como la paz laboral". De igual modo, impulsará políticas sociales para mejorar la
calidad de vida de la gente del mar con iniciativas tales como la puesta en marcha de un estudio, dotada con 90.000 euros, para crear un seguro de mal tiempo.
En concreto, en 1995 el medio rural gallego contaba con 99.322 explotaciones agroganaderas. Diez años después, las granjas dedicadas a la producción láctea y de carne -el mayor sustento económico del medio rural- se han visto reducidas a 32.000 entre granjas lácteas y dedicada a la carne, un número que contrasta abrumadoramente con las 99.322 existentes en 1995, de las cuales 58.135 eran explotaciones de leche, de las que sólo quedan 15.000. Hace diez años, 41.000 personas vivían en Galicia de la actividad productiva vinculada con la pesca y marisqueo, hoy este número se ha visto reducido a 28.000 trabajadores. En la actualidad, el sector agroganadero gallego cuenta con unas 32.000 explotaciones,
Esta brusca caída de población ocupada en el sector primario tiene como principal causa la falta de relevo generacional. Administración y sindicatos coinciden en unas condiciones socioeconómicas nada atractivas que desaniman a los gallegos más jóvenes a decidirse a vivir de estas actividades que, de momento, no garantizan una calidad
de vida equiparable a otros sectores. Para mejorar esta situación e incentivar nuevas reincorporaciones, las consellerías de Pesca y Medio Rural ha anunciado medidas para
poner freno a esta sangría de pérdida de profesionales. Para ello, ambas consideran necesario la incorporación de gente joven a estas actividades que garanticen el relevo generacional.
En en el caso del sector agroganadero la consellería que dirige Alfredo Suárez Canal se ha marcado como "principal reto" para esta legislatura la incorporación laboral de 5.000 jóvenes, para ello levará a cabo una serie de medidas que recogerá el Plan de Dinamización que contará con una partida de 30 millones de euros. Para conseguir incentivar a los jóvenes y, sobre todo, alcanzar los 5.000 que Medio Rural tiene como objetivo incorporar a la actividad agroganadera y forestal de Galicia en estos próximos cuatro años, la consellería pondrá en marcha a partir de este año una serie de medidas entre las que se contempla abrir una línea de ayudas que faciliten a los jóvenes poder iniciar una actividad económica en el medio rural y, de este modo, se fije población, ya que tal y como advierten los sindicatos y la propia consellería, además del cierre de explotaciones, el campo se está desertizando ante la huida de población a ciudades y periferias urbanas. Otra línea de actuaciones se pondrán en marcha este mismo
año e irán encaminadas a dotar a los habitantes del medio rural de acceso a servicios, equiparables a los que ofrecen las áreas urbanas. En este paquete de medidas está incluido el acceso a las nuevas tecnologías para que puedan servir como fuente de empleo en el rural, "para que también puede ser base de actividades punteras", destacó
este alto cargo de Medio Rural.
Por su parte, el departamento que dirige Carmen Gallego apuesta por la formación e incentivar la negociación de convenios colectivos que establezcan mejoras laborales y cuyas condiciones actuales están provocando que los armadores no cuenten con tripulación gallega dispuesta a enrolarse y hayan tenido que recurrir a tripulación inmigrante.
Una de las cuestiones en las que inciden los sindicatos es la necesidad de medidas que "dignifiquen" la profesión. Unións Agrarias reconoce que es difícil el relevo generacional en un sector que en pleno Siglo XXI "no cuente todavía con horarios, ni vacaciones, ni
tiempo para ocio". Por ello, la Consellería de Medio Rural estudia la posibilidad de
impulsar la creación de empresas de servicios que ofrezcan personal cualificado que pueda sustituir a los propietarios de explotaciones agroganaderas en sus labores y, poder así, disfrutar de tiempo libre. Así lo anunció el titular de Medio Rural, Alfredo Suárez Canal, quien avanzó la formación de mas agentes que estén dispuestos y
"suficientemente capacitados" para sustituir a los titulares de las explotaciones "en sus necesidades de tiempo libre.
Actualmente, ya existen 18 trabajadores preparados para desarrollar este tipo de tareas de sustitución en explotaciones agroganaderas en Galicia. No obstante, Medio Rural estudia la posibilidad de aumentar no sólo este número sino de impulsar la creación de empresas de servicios para este fin y se produzcan sustituciones "más estables".
La misma pérdida de población activa ha registrado el sector pesquero en la última década y una falta de relevo generacional que el sindicato CC OO atribuye a las condiciones sociolaborales "cercanas a la esclavitud" y que ha propiciado que el "40%" de la tripulación de embarcaciones gallegas esté integrada por inmigrantes, "cuya situación les obliga a aceptar condiciones laborales mucho más en precario".
La Consellería de Pesca también es consciente de esta situación y por ello tienen preparada una batería de medidas para que los profesionales del sector trabajen en condiciones "dignas". Para ello, incentivará la negociación de convenios colectivos para conseguir una regulación laboral que "garantice tanto los derechos de los trabajadores como la paz laboral". De igual modo, impulsará políticas sociales para mejorar la
calidad de vida de la gente del mar con iniciativas tales como la puesta en marcha de un estudio, dotada con 90.000 euros, para crear un seguro de mal tiempo.
R.